martes, 3 de octubre de 2017

Los Terremotos

Antes de venir a Cholula realmente no consideré la posibilidad de desastres naturales. Me advirtieron que ten cuidado y estar seguro, pero de otras personas! Nunca había sentido la fuerza de la naturaleza y lo poderoso o peligroso que podía ser.

El primer terremoto no parecía espantoso, estaba en un bar con amigos y pensamos que estábamos muy borrachos. Fuimos fuera como vimos las plantas mover pero pronto volvimos. Me sorprendió lo fuerte que era, pero nunca nos sentimos en peligro.

El segundo terremoto fue diferente ya que estaba en la UDLAP en el edificio de humanidades viendo un video. Creo que debido a los auriculares me tomó más tiempo para escuchar la alarma y no sentir miedo hasta que vi la cara de mi profesora. Todo el mundo salió corriendo, así que lo seguí, parecía que la tierra se movía hacia arriba y hacia abajo. Todavía no entendía el peligro hasta que vi a los estudiantes llorando y abrazando y mi profesora preocupada por su padre en Puebla. Darse cuenta de lo cerca que estaba era extraño.

No puedo imaginar lo mucho peor que hubiera sido si todos tus amigos y familia estuvieran en México y no poder contactar con ellos para saber si estaban bien.

Después del terremoto volví a casa y esperé a que mis compañeros regresaran - la familia me contó sobre el daño a la iglesia y que algunos niños estaban atrapados en una escuela. Cuando mis amigos regresaron todo lo que hablamos fue el terremoto, y queriendo quedarse afuera, fue a dar un paseo para ver los daños cercanos.

Para los días siguientes fue increíble ver el esfuerzo que todos hicieron para ayudar, los centros de acopios se abrieron por todas partes y muchas personas se ofrecieron como voluntarios - tantos que tomaron mucho tiempo para encontrar los lugares que los necesitaban. Pero todavía hay pueblos pequeñas que necesitan ayuda y estoy seguro de que el país seguirá trabajando juntos y ayudando a todos de una manera que nunca he visto en mi vida.



1 comentario: